lunes, 3 de marzo de 2014

¿Eres un espectador?

Ser espectador de situaciones de abuso también tiene consecuencias negativas para uno mismo, aunque a veces pensamos que "esto no va conmigo", "yo no me meto con ellos", y cosas por el estilo, para ser un espectador y no intervenir o avisar a alguien puede uno convertirse en cómplice o hacerse insensible más tarde contra la violencia.

Es normal sentir miedo o rechazo incluso en contra de las situaciones de violencia, pero no debe dejarnos indiferentes.

Tal vez no queríamos ver nada de lo que pasa por miedo o por evitar problemas, debemos actuar con inteligencia y evaluar si apoyamos o ayudamos a la víctima directa, o si es mejor pedir ayuda a un profesor.



0 comentarios:

Publicar un comentario